Berlín se enfrenta con los «ortodoxos» de la UE por su plan de ayuda
Berlín/París/Madrid (EA.com/EuroEFE).- Aumenta la presión contra Alemania por su negativa a considerar instrumentos a escala de toda la Unión Europea (UE) de cara a un futuro endeudamiento conjunto, con el objetivo de contrarrestar la crisis azuzada por una inflación récord. España advierte de que se corre el riesgo de poner en peligro el mercado único europeo si se toman medidas unilaterales.
Por otro lado, la decisión alemana ha provocado un aumento de la presión sobre los gobiernos tradicionalmente conservadores en materia fiscal de la UE, para que sigan el “ejemplo” de Berlín y protejan sus economías nacionales.
Algunos de los países con más peso en la UE -Italia, Francia o España- están en el lado de los menos satisfechos con la postura de Alemania.
Aunque Alemania siempre intenta consensuar sus medidas con el resto de socios de la UE, por ejemplo aceptando recientemente la compra conjunta de gas, Berlín se mantiene firme en su intención de gastar hasta 200.000 millones de euros para aliviar a su economía de la carga de los imparables aumentos de precios de la energía. Pero no hace lo mismo a escala comunitaria.
La ministra española de Transición Ecológica, Teresa Ribera, declaró este miércoles en Bruselas que es necesario tener en cuenta las diferentes «posiciones y dificultades» de los países de la UE, pero no puede ser a costa de otros miembros del bloque, ni poniendo en peligro el mercado unico europeo.
«Alemania y los demás Estados miembros, que eran muy dependientes del gas ruso, necesitan la comprensión de los demás, pero no a costa de poner en peligro a los demás», aseguró Ribera (PSOE/S&D), según ha informado EFE.
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Mientras tanto, algunos socios de la UE, entre ellas Madrid y París, están a la espera de que la Comisión Europea dé su veredicto sobre el mega-plan de Berlín.
«El papel de la Comisión es garantizar que no haya distorsiones en el mercado», explicó EURACTIV-Francia una fuente del gobierno francés.
ENDEUDAMIENTO CONJUNTO
La Comisión Europea y la mayoría de Estados miembros del bloque están considerando el endeudamiento conjunto a nivel de la UE como una de las principales opciones para hacer frente a la crisis.
La semana pasada, los comisarios de Economía y Mercado Interior, Paolo Gentiloni y Thierry Breton, respectivamente, lanzaron la propuesta de un endeudamiento conjunto, y han obtenido el apoyo de Francia, Italia y España.
Dado que hoy por hoy parece improbable una reedición del Fondo de Recuperación de la UE dotado con 750.000 millones de euros, aprobado durante la pandemia, los países del bloque más favorables inicialmente al endeudamiento conjunto están impulsando una opción menos controvertida.
Ese “plan B” permitiría a la Comisión Europea tomar dinero prestado en condiciones favorables, más baratas, en el mercado internacional y remitirlo en las mismas condiciones a los Estados miembros con una calificación crediticia inferior al de la institución.
Según algunos expertos, es probable que ese nuevo instrumento siga el modelo del mecanismo SURE, propuesto como una de las primeras medidas en toda la UE para mitigar los efectos de la pandemia: un mecanismo de préstamo de la UE en el que la Comisión obtuvo 100.000 millones de euros de los mercados.
El préstamo fue respaldado por un sistema de garantías de los Estados miembros para ayudar a mitigar la carga presupuestaria de los esfuerzos de las autoridades nacionales para apoyar a los trabajadores y proteger el empleo.
El sistema garantizaría que los países de la UE con menor calificación de solvencia puedan acceder a préstamos más baratos. Sin embargo, no sería aceptado por los países más ricos como Francia o Alemania, que ya tienen acceso a condiciones de financiación muy favorables.
Mientras que Italia paga actualmente un 4,7% por sus bonos a 10 años, la Comisión Europea sólo paga un 3,2%.
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Sin embargo, entre los países que ya han dejado clara su oposición al nuevo mecanismo, entre ellos Países Bajos o Finlandia, está la mayor economía del bloque europeo: Alemania.
A pesar de que, en su día, el canciller alemán, Olaf Scholz, alabó el Fondo de Recuperación de la UE y aseguró que abriría las puertas a una unión fiscal europea, el gobierno de coalición alemán (SPD, Verdes y Liberales) ha adoptado una postura más dura.
El ministro alemán de Hacienda, Christian Lindner, ha dejado claro en múltiples ocasiones que el endeudamiento conjunto durante la pandemia de Covid-19 era un fenómeno puntual, y ha desestimado los llamamientos a aplicar el nuevo sistema, al menos por ahora.
¿AUTÉNTICAMENTE FRUGAL?
Sin embargo, el millonario paquete adoptado por Berlín ha provocado un incremento –a modo de “efecto contagio”- de la presión para que otros gobiernos de la UE sigan ese “ejemplo”, especialmente los países más «frugales» que podrían llegar a suavizar sus posturas.
La industria austriaca, por ejemplo, que representa alrededor del 28% del PIB y está estrechamente vinculada a su vecino alemán, quiere que el gobierno apruebe un megaproyecto de ayudas como el de Berlín.
«Austria debe seguir el ejemplo [alemán] para garantizar la competitividad», explicó Christoph Walser, presidente de la Cámara de Comercio del Tirol.
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Al mismo tiempo, las cámaras de comercio más influyentes de casi todos los estados regionales del país expresaron su preocupación.
https://twitter.com/FAZ_Wirtschaft/status/1580264341311754241
«Está en juego la competitividad frente a Alemania, el mercado de ventas más importante para nuestras empresas comerciales y artesanales en el extranjero», destacó Renate Scheichelbauer-Schuster, responsable de comercio de la Cámara de Comercio austriaca.
Según los representantes del sector, el ambicioso paquete alemán de 200.000 millones de euros da seguridad para planificar a medio plazo, al menos «hasta bien entrado el año 2024», algo que, en su opinión, las empresas austriacas «necesitan desesperadamente».
La patronal de la industria de Austria ya ha recibido el apoyo del partido socialdemócrata, en la oposición (SPÖ), que tiene una ventaja de cinco puntos en las encuestas.
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Editado por F.Heller