Alianza escandinava con Polonia para blindar a Ucrania ante la llegada de Trump

Los países nórdicos han unido fuerzas con Polonia para blindar su apoyo militar a Ucrania ante la previsible reducción del respaldo de Washington con la próxima Administración de Donald Trump.

/ Euractiv
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Estocolmo (Euractiv.com).- Los países nórdicos han unido fuerzas con Polonia para blindar su apoyo militar a Ucrania ante la previsible reducción del respaldo de Washington con la próxima Administración de Donald Trump.

Este nuevo «eje nórdico» y báltico con Varsovia para evitar que se reduzca la intensidad del respaldo europeo a Kiev quedó patente el miércoles en el marco de una mini-cumbre entre los primeros ministros de esos países que se celebra en Harpsund (Suecia).

Durante la reunión, centrada en las relaciones transatlánticas y la seguridad en la región, los participantes acordaron, entre otras medidas de apoyo, intensificar su ayuda a Kiev.

«Nuestros países son ya los mayores donantes per cápita de ayuda militar a Ucrania. Intensificaremos nuestros esfuerzos, también para la industria de defensa ucraniana y mediante inversiones para mejorar el acceso de Ucrania a la munición», declaró el Primer Ministro sueco, Ulf Kristersson, en la rueda de prensa conjunta, al término de la cita.

«Si Ucrania pierde, perdemos todos», aseguró el Primer Ministro polaco, Donald Tusk, cuyo país asumirá la Presidencia del Consejo de la UE durante seis meses a partir de enero de 2025.

«No estamos hablando sólo de Ucrania, no estamos hablando sólo de Rusia: estamos hablando de nuestra seguridad», agregó.

En la declaración conjunta final, los primeros ministros calificaron a Rusia como la «amenaza más significativa e inmediata para nuestra seguridad a largo plazo» y reafirmaron su apoyo al «plan de victoria» de Ucrania.

Ese plan incluye, entre otros puntos, la adhesión de Ucrania a la OTAN y la autorización de ataques con misiles de largo alcance, en principio de fabricación estadounidense, contra objetivos en Rusia.

La cumbre, que prosigue este jueves, también centrará su atención en la cooperación regional. Se produce en el tramo final del mandato de Suecia como coordinador del formato de reuniones informales “NB8” de cooperación en política exterior y de seguridad.

El NB8 (Nordic-Baltic Eight/”Nórdicos-Bálticos-8”) es un formato de cooperación política que reúne a los cinco países nórdicos (Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega y Suecia) y a los tres bálticos (Estonia, Letonia y Lituania) para abordar juntos los retos regionales e internacionales.

Preparativos para el regreso de Trump

El regreso de Trump a la Casa Blanca preocupa mucho a la UE por la intención, ya anunciada por el Republicano, de acabar con la guerra de Ucrania negociando directamente con el presidente ruso Vladimir Putin, lo cual es visto con gran escepticismo por los líderes europeos.

En ese sentido, los socios europeos de la OTAN temen que Trump recorte drásticamente la ayuda militar a Ucrania y excluya a la UE de las negociaciones de paz.

«No debemos hacernos ilusiones sobre las perspectivas para las próximas semanas y meses. Eso significa que en este grupo (los 8), Europa y la OTAN, debemos  prepararnos para sustituir parte del apoyo (de  Washington) si la decisión de EE.UU. es la que se perfila hoy», dijo Tusk.

Las palabras del primer ministro polaco reflejan el deseo de Kiev de no quedar al margen de las negociaciones de paz sobre Ucrania bajo la nueva presidencia de Trump.

«En tanto que futuro socio de la UE, la seguridad a largo plazo de Ucrania está directamente vinculada a las políticas y los intereses de seguridad colectiva de la UE», comentó a Euractiv.com Vsevolod Chentsov, jefe de la misión ucraniana ante la UE.

«Excluir a la UE de las conversaciones sobre el futuro de Ucrania supondría ignorar su papel como actor clave y socavar los principios de unidad y solidaridad que definirán el lugar de Ucrania dentro de la Unión.», agregó.

En el primer día de la “cumbre nórdica” se abordaron también las críticas de Trump a algunos aliados europeos de la OTAN por no cumplir el objetivo del 2% de gasto en defensa de su Producto Interior Bruto.

«Todos estamos de acuerdo en que tenemos que dar prioridad al gasto en defensa y asignar más recursos que el objetivo del dos por ciento de la OTAN», comentó  Kristersson.

Por su parte, la Primera Ministra danesa, Mette Frederiksen, insistió en la necesidad de mantener unas fuertes relaciones transatlánticas.

«Dado que hay soldados norcoreanos en Europa, debemos seguir colaborando estrechamente con Estados Unidos», afirmó.

Desde la reelección de Trump, los jefes de Estado y de Gobierno de la UE se reúnen con más frecuencia para coordinar sus posiciones estratégicas. Ello incluye el nuevo «formato E5», formado por Alemania, Francia, Italia, Reino Unido y Polonia.

Aunque la cumbre de Suecia no encaja en el formato E5, se inscribe en los esfuerzos diplomáticos que está desplegando Europa ante el regreso de Trump a la Casa Blanca.

En ese sentido, en una muestra de respaldo a la iniciativa, el presidente francés, Emmanuel Macron, también participó en la reunión, de forma virtual.

Incrementar la seguridad en el Báltico

En el marco de las negociaciones sobre cooperación regional, Tusk propuso la creación de una nueva patrulla naval conjunta de la OTAN en el mar Báltico.

Se trataría de una «cooperación entre países ribereños del Báltico que también se sienten amenazados por Rusia», explicó Tusk.

La región del Báltico es escenario de nuevas tensiones geopolíticas después de que la semana pasada se cortaran cables submarinos en la zona económica sueca de ese mar.

Las autoridades suecas y finlandesas están investigando el presunto acto de sabotaje. Se sospecha que Rusia utilizó un barco chino para llevar a cabo la acción.

En palabras de Tusk, la región del mar Báltico se ha convertido en un escenario de profundos cambios geopolíticos.

«La guerra [en Ucrania] ha cambiado por completo la realidad de nuestra región, la realidad de toda Europa, de los países escandinavos y bálticos», comentó Tusk, al tiempo que subrayó que esa zona necesita “instrumentos nuevos y ambiciosos para defenderse de las amenazas”.

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Editado por Fernando Heller